domingo, 2 de septiembre de 2012

Ascensum

La Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León ha diseñado un plan en colaboración con la Universidad de Salamanca y el patrocinio de ENUSA para estudiar y "poner en valor" la fachada rica de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca. "Este plan abarca tres aspectos fundamentales orientados a realizar finalmente una propuesta de restauración rigurosa: el registro gráfico del monumento, su estudio material e histórico, y por último la difusión de la actuación" (Patrimonio, 47, 2012, p. 30) La iniciativa, continuadora de otras comparables (Vitoria, León, etc.), es elogiable, incluso aunque existan motivaciones más o menos difusas; es buena idea vincular las preocupaciones profesionales con la curiosidad de turistas y diletantes.

Previo pago de 6 €, y tras la explicación proporcionada por un vídeo, el visitante accede a un andamio móvil con capacidad para 15 personas, que permite contemplar la fachada a la misma distancia que tendríamos si acudiéramos a un museo de pintura. Se alteran las circunstancias de contemplación concebidas por promotores y artífices, pero... ¡Bendita alteración!
Una mujer vital, elocuente y amable —el día de nuestra visita hacía mucho calor y nos obsequió con botellas de agua fría—ofrece todas las explicaciones necesarias para ilustrar al turista pasivo y también al curioso. Todo lo que dice está tomado de "los especialistas", incluso, lo más discutible.
La oportunidad es magnífica para sobrepasar la "percepción global", que domina la contemplación de cualquier obra arquitectónica, aunque en este caso, exista predisposición ritual a romper ese protocolo para buscar la rana. La situación es idónea para penetrar en un proceso analítico que encuentra en la cámara fotográfica un buen aliado. Y la cámara transforma la decoración tapizante en escultura autónoma... 



Mientras me movía por el andamio de un lado a otro, me acordé de Bomarzo. Y sin embargo, la fachada de Salamanca tiene poco que ver con el "bosque mágico", salvando la proximidad temporal y la vinculación con las tradiciones ornamentales "recuperadas" del universo pretendidamente grecolatino.  La idea de Vicino (o de Pirro Ligorio) fue concebida para conectar con la Naturaleza; la ornamentación de Salamanca es, ante todo, un proyecto urbano, de connotaciones muy diferentes por su caracterización funcional, incluso aunque creyéramos que la universidad del siglo XVI tenía por objeto desarrollar el conocimiento...
La fachada de las Escuelas Mayores es paradigma de una fórmula arquitectónica que singulariza el Renacimiento Español con matices incómodos, por cuanto, en su configuración formal, se aleja de las pautas "orgánicas" de la arquitectura "más desarrollada" de Europa. En lugar de ofrecer elementos más o menos relacionados con la configuración estructural, se impone una idea "decorativa" fuertemente sujeta a rigores geométricos, que nos remite a los retablos tardogóticos, a las sillerías, a la orfebrería del siglo XVI, pero también a las tradiciones islámicas, justificadas en este caso por el peso social que, por entonces, aún tenía en Castilla el sector morisco.
Parece obvio que el brocado de piedra exalta a la monarquía española; parece obvia la representación de los Reyes Católicos, pero es difícil llegar más allá. Eruditos e historiadores pugnan por encontrar el "sentido oculto" del conjunto... mediante debates sin fin, para poner de manifiesto una vez más que la escultura es peculiar "pedagogía para iletrados"... que no entienden los ilustrados.  Seguramente los salmantinos cultos del siglo XVII, cuando menos, sabían interpretar el "sentido" de la fachada porque alguien se lo había explicado previamente o porque sus autores o promotores lo dejaron escrito. La escultura no tiene, por sí misma, capacidad significativa entre los iletrados, sino para quienes tienen mayor capacidad interpretativa, para "los más cultos".
Algunos autores dicen que la fachada debió ser trabajada en el taller de cantería...  Contemplada de cerca no me parece posible; yo apostaría por la talla in situ.



El paseo vertical ofrece una panorámica muy completa sobre el estado de conservación, mucho mejor de lo que cabía esperar, dada la naturaleza de una piedra tan fácil de trabajar. Las partes bajas están en aparente buen estado pero no ocurre lo mismo con las zonas elevadas y, sobre todo, con los detalles de mayor bulto. También están claros los agentes más agresivos: la combinación de los ciclos climáticos y, sobre todo, las palomas, esos animales que despiertan sentimientos contradictorios, incluso entre los marcianos. ¿Ratas con alas y gran capacidad defecadora o símbolos de la paz? Quienes han de velar por la conservación del patrimonio lo tienen tan claro como Tim Burton. Esperemos que los gestores de Salamanca no sean tan radicales como las monjas de un convento toledano, que las ahuyentan con sonidos muy molestos también para los visitantes.


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