domingo, 11 de noviembre de 2012

LA ISLA DEL TESORO. Arte británico de Holbein a Hockney

La Fundación Juan March ofrece un paseo rápido por la historia del arte inglés entre los siglos XV y XX:

"Un relato de la extraordinaria dimensión y la considerable vitalidad que conoció el arte británico entre los siglos XV y XX es lo que ofrece esta exposición, cuyo título hace eco de la novela homónima del escritor británico Robert Louis Stevenson, al reflejar cómo la isla tiene un tesoro –su arte, su pintura y escultura- que, como casi todos los tesoros, está aún medio oculto y por descubrir. Y la perspectiva adoptada ha sido la de los lugares geográficos; la idea que subyace al proyecto ha sido preguntarse dónde estaba y dónde está, en lugar de perderse en disquisiciones poco brillantes sobre el qué era y qué es el arte británico en sus cinco siglos de historia, del XVI al XX. La crónica del arte específicamente británico lo presenta como sorprendentemente universal: un considerable número de artistas extranjeros hizo de Gran Bretaña su lugar de residencia y de trabajo.
La muestra reúne 180 piezas –pinturas, esculturas, obra sobre papel, libros, revistas y fotografías– realizadas por más de un centenar de artistas, y procedentes de diversas instituciones europeas, principalmente británicas. Todo ese caudal de obras, que abraza más de cinco siglos, está organizado en siete apartados: desde los impresionantes ejemplos de escultura religiosa dañada por los iconoclastas puritanos durante la Reforma, hasta las piezas Pop de Blake o Hamilton, el conceptualismo de un Richard Long o la emblemática escultura de Toni Cragg, Britain Seen from the North, de 1981)".


Están prácticamente todos los artistas relevantes, aunque las obras no siempre son de "primera fila". En todo caso, merece la pena enfrentarse con un proceso matizadamanete distinto al experimentado en el resto de Europa. Es muy interesante comparar, por ejemplo, lo que se hacía en las cortes inglesas y española durante siglo XVII y, sobre todo, valorar lo sucedido durante los siglos XVIII y XIX, en una sociedad fuertemente caracterizada a partir de la ejecución de Carlos I.
Tal vez, lo menos interesante sea la parte dedicada al siglo XX, porque hay pocas obras de los autores de mayor proyección... De L. Freud hay una pintura de reducidas dimensiones. La presencia de Bacon tampoco es muy relevante. Gilbert & George están representados por un vídeo...
Aunque en esta ocasión, más que en otras, destaca la iluminación manifiestamente mejorable de la sala y el espacio puede limitar la contemplación de las obras de mayor tamaño,  merece la pena darse una vuelta por la calle Castelló....

1 comentario:

  1. Es de las últimas exposiciones que más me han gustado, pues creo que es muy accesible a todo el mundo y está bien planteada, a pesar de no tener grandes obras, excepto quizás esa de Rossetti y un par mas, cumple su cometido, que es un acercamiento a la pintura (y en menor medida otras artes) británica.

    Quizás si, el espacio puede resultar un pelín claustrofóbico, pero por ejemplo el folleto es mucho más explicativo que otros, que suelen ser escuetos, liosos o simplemente inexsistentes.

    Me pareció curiosa la colocación de la obra de Auerbach, tan arriba, creo que estaba ahí porque si la bajaban le robaba todo el protagonismo al pequeño Bacon de al lado, el que tuviesen que hacer eso habla de ese problema de espacion que comentabas. Aunque lo mismo la colocaron por cualquier otro motivo, a saber.

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